¿Se está, en un panorama de polarización en el país?
Partiendo de los hechos presentados en la línea de tiempo, se realizó un artículo investigativo que atraviesa toda la historia del país hasta la actualidad, para que usted mismo reflexione y se de una respuesta. Lo invitamos a compartirla con nosotros en el chat.
Atravesando la médula política de Colombia
Colombia se ha caracterizado por ser un país que lleva consigo una historia de confrontaciones sociales, políticas y económicas desde su independencia en el año 1810. Esto ha condenado a la nación, sumergiéndola en un derramamiento de sangre continuo. Todo se remonta a la época colonial, la lucha por la independencia , el conflicto interno por parte del estado, las guerrillas y los paramilitares; luego en los años ochenta el caos causado por los narcotraficantes y su guerra con el estado y en fechas más recientes las confrontaciones entre derecha e izquierda.
Inicialmente se puede situar la primera división tras la independencia de la corona española el 20 de julio de 1810, ya que tras el levantamiento del pueblo en Santafé y tomar las riendas de la Nueva granada, época que Antonio Nariño denominó “la patria boba” se empezaron a presentar conflictos entre los federalistas liderados por Bolívar y los centralistas, representados por Nariño. Desencadenando en una guerra civil con varios enfrentamientos en diferentes provincias.
El 16 de julio de 1848 se fundó el Partido Liberal y un año más tarde nacería como respuesta el Partido Conservador. Esto contrajo consigo otra serie de confrontaciones que desencadenó la muerte de miles de personas en más de cinco guerras civiles que se llevaron a cabo en el siglo XIX. Las principales razones de las diferencias eran los temas económicos y sociales, sumado al descontento por los gobiernos de turno.
En 1946 se llevaron a cabo elecciones presidenciales, el Partido Liberal dividió su apoyo a dos candidatos, Gabriel Turbay respaldado principalmente por los líderes y el sector oficialista del partido y Jorge Eliecer Gaitán apoyado por sectores populares, esta división facilitó la llegada de un candidato conservador al poder, Mariano Ospina Pérez. En este año explotaron los asedios entre los dos partidos y se llevó a cabo una de las guerras más duras para el país, dejando un saldo de 200.000 víctimas. Sin embargo, Gaitán siguió en la vida política en los siguientes años con la esperanza de un cambio para la nación, hasta su nombramiento como jefe único del liberalismo tras la muerte de Turbay, quien tras perder las elecciones se refugió en Europa, dejando atrás el sentimiento de la perdida y la derrota.
El viernes nueve de abril de 1948 es asesinado en la capital Jorge Eliecer Gaitán. Según el diario El Tiempo "sonaron tres disparos seguidos. Silencio. Luego, otra detonación retumbó en el momento en que el reloj de la torre de la iglesia de San Francisco, en el centro de Bogotá, marcaba la 1:05 de la tarde". Este hecho desencadenó en el “Bogotazo”. Donde se iniciaron multitudinarias protestas y desmanes, los liberales enardecidos se tomaron las armas, salieron a las frías calles capitalinas y pusieron la ciudad en “llamas”. Las protestas se sumaron a varias ciudades del país y dieron inicio a una época caótica de la historia del siglo XX en Colombia, llamada La violencia que tendría fin en 1958.
En una sociedad fracturada y dividida se dio el primer y único golpe de estado en la historia del país en 1953, a manos del general Gustavo Rojas Pinilla quien a través de la Asamblea Constituyente se posicionó en el poder. Luego de ello quiso permanecer arraigado a la presidencia por lo cual se creó el Frente Nacional, un acuerdo pactado entre liberales y conservadores para no permitir la permanencia de Rojas a cargo del país y también con el fin de cesar las hostilidades, pactando la alternancia de la presidencia cada cuatro años. Sin embargo, los problemas económicos, sociales y políticos que afrontaba el país dieron pie a la conformación de las primeras guerrillas armadas. Estas emprendieron una lucha para defender el derecho de los campesinos a la tierra y demostraron desacuerdo con las políticas sociales y económicas de los gobiernos de turno. En el año 1964 surgieron las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC). El 7 de enero de 1965, el Ejército de Liberación Nacional (ELN). En julio de 1967, el Ejército Popular de Liberación (EPL).
A causa de la expansión de las guerrillas por las zonas rurales del país y del recrudecimiento de la violencia, fueron creados grupos paramilitares entre los años de 1970 y 1980, entre ellos las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) creada por los grandes terratenientes del país. En la historia del país se le atribuye una alianza a las Fuerzas militares de Colombia con estos grupos armados. Ante la existencia de guerrillas y el surgimiento de paramilitares se inició una guerra sin precedentes que generó miedo y zozobra por décadas entre la población. Las AUC son las culpables de grandes masacres ejecutadas contra los civiles en las zonas más olvidadas por el estado, también se le atribuyen la muerte de miles de víctimas generadas en el conflicto armado del país. Mientras el país estaba sumergido en una guerra sin fin, se suma una de las mayores problemáticas que ha enfrentado Colombia, los carteles de la droga. El negocio del narcotráfico tuvo auge en las principales ciudades, tales como, Medellín, Cali y Barranquilla.
El gobierno organizó una lucha ardua y severa contra las principales caras de estos carteles, con el fin de acabar con la producción y exportación de cocaína al mundo. Sin duda, uno de los carteles más fuertes en el momento, era el liderado por Pablo Emilio Escobar Gaviria, quién se convirtió en una de las personas más ricas del mundo, según la Revistas Forbes. Este mantuvo fuertes enfrentamientos con el estado y empezó una serie de atentados terroristas por todo el país con el fin de frenar la ley de extradición a los Estados Unidos. Perpetró atentados con bombas en bancos, instituciones públicas, sedes de medios de comunicación, centros comerciales, entre otros. Uno de los que estremeció el país fue el ejecutado el 9 de noviembre de 1989 en el vuelo 203 de Avianca que despegaba del Aeropuerto Internacional El Dorado, ataque que iba dirigido al entonces candidato presidencial César Gaviria, pero quién a ultimo momento no abordó el vuelo. Finalmente, la bomba fue detonada, dejando un saldo de 107 personas fallecidas.
Ese mismo año en Soacha se llevó a cabo el asesinato de Luis Carlos Galán, candidato presidencial por el partido Nuevo Liberalismo en uno de los eventos públicos que celebraba, acompañado de centenar de ciudadanos. Galán tenía amenazas de muerte por parte del cartel de Medellín, ya que fue el primero que denunció públicamente a Pablo Escobar por el origen de sus ingresos, cuando hacía parte de la lista de representantes a la cámara por El Nuevo Liberalismo. Este hecho generó conmoción y rechazo en todo el país, el gobierno como respuesta hizo extinción de dominio a más de 1000 propiedades de dichos carteles y firmó un tratado de extradición con los Estados Unidos. Luego de su muerte, Cesar Gaviria ganó la presidencia del país y con ello vinieron otros acontecimientos que marcaron la historia del país, negociaciones con guerrillas, la creación de la constitución de 1991, el fallecimiento de Escobar en diciembre de 1993 y posterior desmantelamiento del Cartel de Medellín, todo ello redujo los índices de violencia. Fueron años de esperanza para una sociedad resquebrajada.
Sin embargo, en 1995 crecieron nuevamente los fenómenos de violencia, fue en esta década donde se produjeron el setenta por ciento de las víctimas de la guerra desde el nacimiento de las guerrillas hasta el año 2014 en las negociaciones del acuerdo de paz con las FARC. Calculo que realizó Grupo de Memoria Histórica que dirigió Gonzalo Sánchez por encargo del Gobierno de ese momento.
Desde 1994 a 1998 estuvo en la presidencia Ernesto Samper Pizano, candidato del Partido Liberal quién anteriormente había sido posible candidato, pero había sido derrotado por Gaviria en la consulta interna del partido. Finalmente salió ganador de la contienda, pero durante su gobierno no pudo dedicarse a las problemáticas del país y a una unificación del mismo, ya que paso el cuatrienio de mandato defendiéndose de las acusaciones de haber recibido dineros del narcotráfico para la financiación de su campaña presidencial. Todo ello desembocó en el “Proceso 8000”, investigación judicial en el cual se encontraron múltiples pruebas que demostraron la vinculación de la campaña y de parte del congreso con el Cartel de Cali dirigido por los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela.
En el siguiente gobierno, Andrés Pastrana recibió un país inconforme debido a los escándalos del anterior gobierno y una crisis económica fuerte, uno de sus mayores logros fue el acercamiento con las FARC, pero el Proceso de Paz no se llevó a buen término, por la falta de compromiso por parte del grupo subversivo y estrategia fallida por parte del mandatario.
Los gobiernos del siglo XX en Colombia
En el año 2002 fue elegido Álvaro Uribe Vélez, mostrándose como un líder independiente, aunque anteriormente estaba vinculado al Partido Liberal dónde iba a lanzar su candidatura, pero al no encontrar garantía en la contienda interna del partido con su contrincante el excandidato Horacio Serpa, decide darles la espalda a los liberales. Para sorpresa de muchos llegó al poder con la bandera de gobierno “seguridad democrática”, donde realizó la más grande ofensiva en contra de las guerrillas, redujo los altos niveles de violencia en la que estaba sumergido el país a través de operaciones decisivas. Entre ellas, Libertad uno y Libertad dos, la persecución a la guerrilla en la comuna 13 de Medellín mediante la operación Orión. Sin embargo, mediante su ofensiva se levantaron varias voces críticas que acuñaban su éxito en seguridad a la unión de las fuerzas militares con los paramilitares. Así mismo, se acusaron sus políticas por violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH).
A pesar de ello, su gobierno obtuvo gran popularidad por la mejora en seguridad, economía y confianza de los colombianos. Las personas podían desplazarse por las zonas rurales con mayor libertad y muchos inversionistas decidieron poner sus ojos en las grandes ciudades del país. La suma de ello, lo llevó a lograr su reelección en el año 2006. En su segundo período presidencial existieron hechos muy polémicos de corrupción, como la parapolítica, escándalo político en el que se vinculaba a senadores, alcaldes, gobernadores, entre otros personajes públicos con el paramilitarismo. Más adelante, en el año 2008 la Representante a la Cámara Yidis Medina confesó haber recibido sobornos por parte de funcionarios del gobierno a cambio de su voto favorable para la reforma constitucional que le permitió a Uribe realizar su segunda candidatura. En ese proceso judicial se encontraron culpables a otros políticos colombianos, que posteriormente fueron condenados.
Según afirma el subdirector de información de revista Semana, Yesid Lancheros, se debe tener en cuenta que Álvaro Uribe Vélez ha sido uno de los presidentes más populares de Colombia: ha incidido en las elecciones presidenciales de los últimos veinte años en el país, tanto en la elección de Juan Manuel Santos como en la de Iván Duque, influenció en el resultado del Plebiscito por la paz, en donde ganó el NO y, explica Lancheros, “se le reconoce por parte de los detractores, la ayuda de Uribe Vélez al debilitamiento de las Farc durante sus dos gobiernos”.
Tras la negación de la Corte Constitucional para la tercera reelección de Uribe Vélez, por considerarla inconstitucional e inexequible. Juan Manuel Santos lanza su candidatura apoyada por su predecesor, bajo la consiga de “seguridad democrática”. Ya sentado en la casa de Nariño, logra iniciar conversaciones con el grupo guerrillero e inicia negociaciones de paz en la Habana Cuba. Todo ello con la colaboración de la comunidad internacional y la intermediación del presidente Hugo Chávez presidente de Venezuela, en ese momento. Durante su primer mandato se distancia del expresidente Uribe y comienza una constante confrontación entre ellos.
En el año 2014 es reelegido por la ciudadanía con el fin de que siga el Proceso de Paz. Tras varios años de encuentros y conversaciones entre el gobierno de Santos y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño (alías Timochenko), se pacta y refrenda el Acuerdo de Paz. A todo este proceso se sumaron varias críticas, entre ellas, la del expresidente Uribe quien afirmó que el acuerdo era “una farsa y una entrega paulatina de la soberanía y de la riqueza del pueblo a los sectores de la izquierda extrema en Colombia”.
En 2018 terminaba el mandato de Santos y se emprendían las campañas políticas de diferentes sectores, los más destacados fueron Iván Duque, candidato de la derecha por el partido Centro Democrático en alianza con los partidos tradicionales del país, Sergio Fajardo candidato del centro de la mano de la alianza de varios partidos, Alianza Verde, Polo democrático y el Movimiento Compromiso Ciudadano, por otra parte, el líder de izquierda Gustavo Petro por el Movimiento Significativo de Ciudadanos – Colombia Humana. Finalmente, el ganador de la contienda fue Duque, quien ya está por terminar su administración, la cual ha sido fuertemente criticada por varios sectores políticos. El gobierno de duque ha sido tildado de desconectado de las realidades de la nación y sin rumbo, tras malas decisiones que ha tomado antes y durante la pandemia de la covid-19.
Uribismo y extrema derecha
El Uribismo, como su nombre lo indica es una ideología política desligada del expresidente Álvaro Uribe, quien gana la contienda gracias al apoyo de personas que estaban cansadas de la violencia de los grupos subversivos. A través de su discurso de seguridad democrática y los resultados de ello, logró la adhesión de varios políticos de los partidos tradicionales como El Conservador y El Liberal, que habían llevado las riendas de Colombia hasta entonces.
Tras el posicionamiento de su nombre y sus políticas alrededor del país, logra por medio del partido de la U reelegirse para un nuevo periodo presidencial. Luego de terminar su mandato, decide encaminar un movimiento político llamado Centro Democrático, que en 2014 se convierte oficialmente como partido político, después de obtener veinte curules al senado y diecinueve a la cámara de representantes en las elecciones legislativas del 2014. El movimiento de “mano firme, corazón grande” fue cogiendo fuerza a lo largo de los años. Durante la jefatura de Santos y su ruptura con Uribe, el partido fue el principal crítico opositor de su trabajo y del proceso de paz con las FARC.
El Uribismo se ha centrado en una mayor ideología conservadora, mostrando su oposición a temas como el matrimonio LGTBI o el aborto. Como lo expresan en su página web “Nos une el amor y compromiso profundo con la Patria, el respeto y la adhesión por la obra liderada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez; la convicción de que el país debe avanzar por la senda de la Seguridad Democrática, la confianza inversionista, la cohesión social, la austeridad estatal y el diálogo popular”.
Uribe Vélez se ha convertido en un referente nacional que ha logrado fidelizar a gran parte de los ciudadanos colombianos. Así como tiene un gran caudal electoral, en los últimos años han aparecido sus más grandes adversarios políticos, influenciados en mayor medida a movimientos de izquierda, quienes han criticado fuertemente la acción de su gobierno en la llamada “seguridad democrática”, también alegan sus nexos con los paramilitares y la incidencia que ha tenido en los gobiernos de la última década.
Sumado a las fuertes acusaciones que se le han atribuido, El Uribismo atraviesa un difícil momento, en primer lugar, por la baja popularidad del gobierno actual de Iván Duque, quién fue apoyado por este partido político. En segundo lugar, el proceso judicial que enfrenta actualmente su líder nato Uribe, por soborno a falsos testigos y obstrucción a la justicia. En 2020 le fue impuesta detención domiciliaria, hecho histórico en el país, al ser el primer expresidente en ser encarcelado. Sin duda este fue un golpe bajo para un partido que viene en declive, según lo que se observó en las pasadas legislativas del mes de marzo donde logró 14 curules para el senado, 5 menos que el período anterior y en la que fue superado por los partidos Liberal y Conservador y el Movimiento del Pacto Histórico del cual es líder Gustavo Petro.
Sin embargo, no es posible afirmar que se acerca el fin del uribismo, ya que esta es una ideología política muy fuerte y que representa a millones de colombianos. Ante el panorama de las próximas elecciones presidenciales, solo le queda esperar al partido una victoria del candidato que están abanderando, para demostrar que siguen en una lucha fragmentada del poder.
Petrismo y extrema izquierda colombiana
En un país históricamente dividido y atravesado por diferentes problemáticas como la corrupción, las desigualdades y la pobreza. Nacen movimientos políticos de izquierda, que aplican discursos populistas enfocados en la identidad del pueblo. Uno de los líderes más representativos de la izquierda colombiana en este momento es Gustavo Petro, integrante del extinto grupo guerrillero M-19, exalcalde de la ciudad de Bogotá, excandidato presidencial y senador de la república por el Movimiento Colombia Humana. Se ha caracterizado por ser uno de los opositores más severos al gobierno de Duque, luego de haber sido derrotado en segunda vuelta por el candidato del uribismo.
Petro desde su llegada al senado en 2006, fue un claro crítico a la gestión de Álvaro Uribe Vélez durante sus dos periodos presidenciales, en los que inició investigaciones por los presuntos nexos de este y su familia con paramilitares. Ya en el gobierno de Santos, mantuvo acercamientos y diálogos con el mandatario para expresar su total apoyo al proceso de paz que se mantenía en el momento.
En 2011 ganó las elecciones locales de Bogotá con el 32.22% de votos, durante su administración Petro creó la Secretaría de la Mujer E inauguró el Centro de Ciudadanía LGTBI. Pero en el año 2013, fue destituido por la Procuraduría General de la Nación por el proceso de recolección de basuras que había implementado, además se le inhabilitó 15 años para ejercer cargos públicos por haber afectado la salud pública debido a la crisis de basuras que se presentó en la capital los días 18, 19 y 20 de diciembre de 2012. Petro interpuso una demanda por la violación de sus derechos políticos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Este ente internacional falló a su favor y condenó al estado a pagarle una indemnización por lo perjuicios causados.
El senador Gustavo Petro se ha visto beneficiado por el descontento general sobre el mandato de Duque y ha sido uno de sus principales opositores, haciendo constantes llamados a la ciudadanía para que se bote a la protesta social. Ciertamente su posición política ha crecido desde 2018, a tal caso que en las más recientes elecciones legislativas logró votaciones históricas con su movimiento izquierdista Pacto Histórico, obteniendo 16 curules al senado por encima de partidos tradicionales como (Liberal, Centro democrático, Cambio Radical, etc) y en la cámara de representante obtuvo 28 curules. Por otra parte, en las votaciones por las coaliciones presidenciales fue el candidato con más votos, con un total de 4′417.303.
En este momento lidera todas las encuestas realizadas en el país, seguido del candidato de la derecha Federico Gutiérrez, es por ello por lo que se está a la expectativa de los giros que se pueden dar en estas campañas electorales, del rumbo que podría tomar el país si por primera vez un candidato de izquierda llega al poder. Son momentos de crisis sociales, económicas y políticas que tiene en constante discusión a un país dividido históricamente.
País divido de cara a nuevas elecciones presidenciales.
En el 2018, Iván Duque sube al poder con la ayuda del uribismo. Hechos que ha generado bastantes disputas entre la derecha e izquierda colombiana. Según políticos como Petro, el presidente Duque está guiado por Álvaro Uribe, quien ha querido perpetuarse en el poder bajo las caras de otros candidatos. Finalmente, en 2018 Duque vence a Petro en segunda vuelta, alimentado un discurso temerario del “castrocahavismo”, Colombia sería una segunda Venezuela si un líder de izquierda llegaba al poder. Estrategia que resulto satisfactoria pues lograron su cometido. Aunque es importante reconocer que Duque logró adherir empresarios y economistas que se vieron interesados por sus propuestas económicas.
Hasta ahora el trabajo de Duque ha sido muy criticado por la oposición alegando la falta de cumplimiento de sus promesas en campaña, la desconexión con la realidad social que atraviesa el país y el manejo que tuvo de la pandemia por COVID-19 en sus inicios, donde Colombia mostró cifras muy elevadas de muertes respecto a otros países. Además, sus diferencias con la alcaldesa de Bogotá Claudia López, en cuanto a las decisiones referidas a la emergencia sanitaria. De la misma forma, todo el estallido social producido en abril de 2021, donde multitud de personas salieron a protestar en contra de las políticas del gobierno y la propuesta de una nueva reforma tributaria que afectaba en mayor medida a la clase media colombiana, generaron una baja en la popularidad de Duque. La represión de la policía y el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) en contra de los protestantes generó controversias en todos los ciudadanos y la parte política. Incluso fue condenada por la comunidad internacional y diferentes entes no gubernamentales de derechos humanos.
Ante la baja favorabilidad del actual mandatario, la izquierda logró consolidarse como un movimiento fuerte y en crecimiento que va en contra del gobierno y que está del lado del pueblo, logrando una participación muy importante en el Senado y la Cámara de Representantes. Cuando inició la carrera presidencial, surgieron muchos candidatos, de todas las ideologías políticas que generaban aún más división en el pensamiento del elector.
Por ello se conformaron diferentes coaliciones políticas, El Pacto Histórico integrado por Gustavo Petro, la líder afrocolombiana Francia Márquez, Camilo Romero exalcalde de Pasto, y Arelis Uriana, miembro de la comunidad Wayú, además del abogado Alfredo Saade. El Equipo por Colombia, conformado por tres exalcaldes de las ciudades principales del país (Federico Gutiérrez, Enrique Peñalosa y Alejandro Char), una exsenadora del partido MIRA, Aydeé Lizarazo, y un ex senador del partido Conservador, David Barguil. Finalmente, la Coalición Esperanza Colombia integrada por el exalcalde de Medellín, gobernador de Antioquia en 2012 y reciente candidato presidencial, elecciones 2018. También el exgobernador de Boyacá Carlos Amaya, Alejandro Gaviria, exministro de salud del gobierno de Santos, Juan Manuel Galán, líder del Nuevo Liberalismo y el exsenador Jorge Enrique Robledo.
La coalición con mayor votación fue la del Pacto Histórico, ganador Gustavo Petro, seguida de Equipo por Colombia, contendor Federico Gutiérrez y por último Coalición Esperanza de mano del vencedor Sergio Fajardo. Además de los aspirantes de las coaliciones, también hay candidatos independientes como el ingeniero y exalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández con el Movimiento Liga de Gobernantes Anticorrupción. Ingrid Betancourt, candidata presidencial en años anteriores y exrepresentante a la cámara por el partido Verde Oxigeno, actual senador de la república John Milton Rodríguez González con el Partido Colombia Justa Libres. Enrique Gómez Martínez, abogado y líder del Partido Movimiento de Salvación Nacional y Luis Emilio Pérez Gutiérrez exalcalde y gobernador de Antioquia por el Partido Colombia Piensa en Grande.
A pesar de la gran lista de candidatos, la intención de voto se ve fragmentada principalmente por cuatro aspirantes, el líder de izquierda Gustavo Petro con mayor puntuación en las encuestas, el representante de la derecha extrema Federico Gutiérrez apoyado por los partidos tradicionales y el Centro democrático, el empresario que se vende como independiente, Rodolfo Hernández y la imagen más representativa del denominado “centro” Sergio Fajardo.
En momento tan álgidos como las elecciones presidenciales difícilmente se puede predecir cual será el destino de un país como Colombia, dividido social e ideológicamente desde tiempos históricos. Probablemente surgen diversas preguntas como: ¿Está el país preparado para un mandatario de izquierda? ¿El pueblo elegirá el continuismo de un gobierno que no dio los resultados esperados? ¿Podría un candidato independiente ganarles la elección a las dos corrientes políticas más fuertes del país? ¿Habrá segunda vuelta y de darse, el centro se inclinaría hacia alguna candidatura presidencial?
Medios: Reportaje con información de revista Semana, El Tiempo, El Espectador, Portafolio, Caracol Radio, El País, las páginas web del Centro Democrático y Gustavo Petro.